lunes, 10 de enero de 2011

TIPOS DE PROFESORES

En toda actividad humana existen tensiones entre lo ideal y lo real, la actividad magisterial, realizada por el profesor, no escapa a estas conceptualizaciones. Sin llegar a ser una diferencia exhaustiva, ni mucho menos, y con el objeto de subrayar algunas realidades que vale considerar en la tarea del profesor, los clasificaremos en cuatro tipos:
a) Profesor autoritario (dictador)
b) Profesor paternalista (solapador)
c) Profesor doctor
d) Profesor educador

a) Profesor autoritario.
Profesor que organiza su clase en favor de su autoridad, con el único fin de que no haya desorden y no se pierda tiempo. Es tremendamente autosuficiente e inflexible, el alumno, a quien califica de poco inteligente e irrespetuoso, es el culpable de todo lo negativo que sucede en el aula. El profesor autoritario está seguro de que el alumno no estudia.

b) Profesor paternalista.
Esta personalidad la manifiestan aquellos profesores que buscan la popularidad. Para tener contentos a los estudiantes, gozar de su aceptación y estimación, sacrifican los objetivos académicos. Las lágrimas y las sonrisas los conmueven con facilidad. Confunden “comprensión” con “dejar pasar y dejar hacer” la bondad con justificarlo todo. En su mayoría, los profesores de tipo paternalista tienen un lema “pasarla bien y no tener problemas”. Cuando surge algún contratiempo, tienden a minimizarlo, negarlo, ser neutrales y calmar los ánimos sin involucrarse. La estima de la que gozan los profesores paternalistas es frágil y aparente, la eficacia de su labor es en lo práctico, nula.
Debido a lo irreal y condicionado de sus evaluaciones, este tipo de profesor es aplaudido y a menudo rodeado por sus alumnos, sin embargo, a largo plazo, cuando los estudiantes reflexionan, juzgan de manera contraria al profesor paternalista por su dimisión.
c) Profesor - doctor.
Son los profesores tradicionales, académicos al 100 por ciento, muy decentes, aplicados, instruidos y muy responsables. Realizan sus actividades con esmero, sus clases son ordenadas y con mucho contenido, pero carecen de corazón e ignoran el sentir de los alumnos, su clase es clase; su misión es dictar clase, es el único momento en el que se comunican con los alumnos, su labor se centra en preparar buenos profesionales, labor que da por terminada sus obligaciones.

d) Profesor educador.
El profesor educador, es exigente con los alumnos pero con calidad humana y comprensión. No teme al diálogo y a la libre discusión pues sus ideales y convicciones son firmes. No confunde la autoridad con el autoritarismo, no teme reconocer sus limitaciones ya que su actividad no está centrada en su prestigio sino en servir a la sociedad. Sabe que en su labor es tan importante preparar buenos profesionales como contribuir en el desarrollo humano de los estudiantes. Su actividad académica no se reduce a dictar clases o explicarlas sino que participa de las inquietudes estudiantiles y está presente siempre con sus consejos y orientaciones

Principios Docentes
Dentro de la educación superior, existen varios factores que influyen para que la excelencia académica no se alcance. Podemos decir que es debido a la pérdida de la importancia de la función de los procesos formativos y de las otras tareas sustantivas en el desarrollo social, la debilidad o ausencia de la relación que existe entre la formación profesional, la sociedad y el sector industrial. Y la incapacidad de las instituciones de educación superior en realizar con eficiencia todas las funciones sustantivas.
Para poder resolver parte de los problemas, se debe crear un proceso de concientización sobre la creciente importancia de las tareas en este proceso educativo y fortalecer la visión académica del quehacer institucional ante las actividades políticas, hecho que tendería a buscar mayor eficiencia en las labores propias de la educación profesional.
El reconocimiento de las deficiencias en la formación de egresados de las escuelas de educación superior es de vital importancia, una vez identificadas, podemos empezar a corregirlas.
La mayoría de los alumnos que se incorporan al nivel superior, lo hacen con desventajas de preparación con respecto de los conocimientos y destrezas básicas que se requieren para contribuir eficazmente al desarrollo de la sociedad y la ciencia. Estas deficiencias, se deben de manera fundamental al sistema educativo mexicano. Desde sus niveles básicos; no promueve la adquisición de hábitos que contribuyan a desarrollar la estructura lógica del pensamiento científico y, como consecuencia, no estimula la capacidad de análisis, de síntesis, ni de abstracción, requeridas para poder inferir conclusiones.
La preocupación central respecto a este aspecto educativo, promovido por la institución escolar, es transmitir información y no ofrecer una preparación sólida que tenga tales propósitos. Este problema se agrava en la enseñanza superior ya que es un período que comprende de cuatro a cinco años y se puede describir como un lapso muy breve en el que se da a los alumnos la información básica que los introduce al ejercicio profesional.
Esto no garantiza en la mayoría de los casos, una sólida formación para los estudiantes, quienes tendrán que enfrentar problemas propios de su especialidad a lo largo de su vida activa. Por estas razones, y como docente del nivel educativo superior es necesario adquirir una disciplina de estudio y búsqueda, que contribuyan en primer lugar a la calidad y/o excelencia de la educación y posteriormente a la verdadera formación de profesionales capaces de desarrollar con plenitud sus habilidades para enfrentar problemas. De este modo, la tarea de los docentes en este nivel de enseñanza debe de concentrarse en orientar el proceso de la información con el fin de que los estudiantes desarrollen la capacidad de generar nuevos conocimientos.
Otras causas que provocan deficiencias en la formación de los egresados es la ausencia de una estrategia de revisión, evaluación y actualización periódica de los planes y programas de estudio, pues en muchos de estos se siguen desarrollando programas que transmiten contenidos que han sido superados por el desarrollo del conocimiento y de la tecnología. Esto provoca un desfase entre la teoría que se estudia y su aplicación a la realidad, los egresados en muchos casos, no son capaces de adaptar o aplicar los conocimientos para solucionar problemas que surgen en su campo de trabajo y/o en su campo de estudio. Las propuestas de solución a estos problemas se identifican con la necesidad de impulsar un nuevo concepto de desarrollo educativo que se complementa en la búsqueda de un proceso formativo integral que promueva en todos sus niveles la capacidad de análisis y de proposición creativa de los estudiantes a través del razonamiento científico.
Es interesante saber de las propuestas de modelos educativos de PAVLOV, SKINER y BANATHY, y podemos decir sin temor a equivocarnos que han sido empleados dentro de esta institución y en algunos casos sin saber que existían. No obstante debemos renovar a diario el compromiso del quehacer educativo.