- El espacio educativo no se limita al aula. Se usa el patio de la escuela, la huerta, los alrededores, la biblioteca, los sectores de aprendizaje. Es decir, cualquier lugar distinto al aula, cualquier evento o circunstancia es motivo de aprendizaje.
- Todos los materiales existentes en el aula tienen el propósito de hacer de la teoría y la práctica, un solo proceso, esto es que todo le sirve al estudiante para reflexionar, activar y elaborar conocimientos.
- Existen sectores de aprendizaje para cada una de las áreas, con materiales que le sirven para apoyar el proceso de las guías y elaborar los aprendizajes.
- Existe una biblioteca básica que apoya las consultas de los estudiantes y ofrece información sobre temas de interés para la familia y la comunidad.
martes, 4 de junio de 2013
El espacio físico y la ambientación del aula y de la escuela
PARTICIPACION DE LAS MADRES,LOS PADRES DE FAMILIA Y LA SOCIEDAD
- Se constituyen en fuentes de aprendizajes, de recuperación de los saberes tradicionales y de valoración de la cultura de los estudiantes.
- Participan en las actividades de la escuela, se familiarizan con la metodología activa, ayudan a acondicionar los espacios de aprendizajes de sus hijos e hijas como: los sectores de aprendizaje, la biblioteca y el mobiliario escolar.
- Apoyan a sus hijos (as) en los proyectos y actividades de aplicación de los aprendizajes, los cuales a la vez afectan el entorno familiar o estos a la vez son afectados por el entorno que rodea al estudiante.
- Participan activamente en la construcción del Proyecto Educativo Institucional de su escuela.
LA DISCIPLINA EN ESCUELAS ACTIVAS
El concepto de disciplina en Escuelas Activas no tiene relación con la imposición de la autoridad. Nace de la organización de los niños y las niñas para la participación activa y democrática; se vivencia en actividades atractivas y significativas que fortalecen la autoestima, y se desarrolla en ambientes de compañerismo donde se vive una cultura de evaluación positiva.
Conocimientos básicos
Conocimientos básicos
Los niños y las niñas :
- Trabajan organizados(as) en pequeños grupos pero a la vez en parejas, en forma individual o con el maestro(a). Aspectos que no solo favorecen la socialización, sino el desarrollo intelectual y moral de los estudiantes.
- Tienen la oportunidad de aprender a valorar su propia cultura, de conocer y aprender a respetar otras culturas desde la escuela, porque el mismo proceso de aprendizaje les orienta a conocer los valores de su comunidad, sus creencias y símbolos que a la vez son parte de una cultura nacional e internacional.
- Tienen a su alcance un currículo escrito en su lenguaje, con contenidos básicos y procesos, que le permiten interactuar, observar y aprender de su propia realidad con sus compañeros. Ese currículo se desarrolla en guías de aprendizaje que dinamizan una metodología activa. Los estudiantes de primer grado, aprenden la lengua escrita y la lectura en un contexto de comprensión y significado. Aprenden a comunicarse en forma oral y escrita.
- Se organizan y participan en un Municipio Escolar, donde tienen la oportunidad de vivenciar la democracia, fortalecer la autonomía para participar activamente en su escuela y su comunidad, aprender a tomar decisiones, resolver problemas, respetar las ideas y sentimientos de los otros.
- Gradualmente, asumen responsabilidades y participan en acciones de auto evaluación y co evaluación, se valoran con honradez y responsabilidad. Aprenden a resolver problemas de la vida cotidiana.
domingo, 2 de junio de 2013
UN LLAMADO A LAS MAESTRAS Y MAESTROS
- Cambien su función de dictar las clases por el de orientar y guiar los aprendizajes, permitiendo el trabajo en pequeños grupos y ayudando a cada estudiante a avanzar a su propio ritmo.
- Apliquen un horario flexible, que se ajuste a las necesidades e intereses de sus estudiantes. Son sensibles a todo lo que produce el estudiante y son justos en sus apreciaciones.
- Reciban capacitación para actuar como amigos(as) de sus estudiantes, para aprender con ellos(as) y su familia, para aprovechar creativamente el entorno familiar, cultural y social.
- Planifiquen sus clases partiendo del estudio y adaptación de las guías de los estudiantes. Tiener en cuenta los saberes previos para que cada cual elabore nuevos aprendizajes partiendo de lo que ya sabe.
- Desarrollen una mentalidad democrática como factor importante para que los estudiantes logren su autonomía. Desarrollar la autonomía significa llegar a ser capaz de pensar por sí mismo con sentido crítico, teniendo en cuenta muchos puntos de vista para tomar decisiones con responsabilidad.
- Procuren que todos(as) los(as) estudiantes realicen correctamente las actividades del proceso y que logren los aprendizajes esperados.
- Desarrollen con los padres, madres y actores de la comunidad un equipo cooperativo en las aulas, que de acuerdo a su disponibilidad están presentes, para crear, enriquecer o resolver situaciones de aprendizaje.
- Faciliten que las reuniones con los padres, y madres de familia, estudiantes y la sociedad civil se conviertan en diálogos abiertos y de reflexión sobre las prácticas pedagógicas, la manera de mejorar los aprendizajes en la escuela y todo lo relacionado con la construcción del Proyecto Educativo Institucional
PRACTICA PEDAGOGICA ESCUELA ACTIVA MULTIGRADO
APRENDIZAJES PREVIOS
En grupo
Una práctica pedagógica para aprender
Un Docente Capacitador del PRONAFCAP visitó una Escuela Activa donde encontró un ambiente muy diferente al de otras escuelas rurales multigrado: los estudiantes de segundo grado estaban organizados en pequeños grupos de trabajo, compartiendo sus opiniones alrededor de un libro que ellos llamaban guía de aprendizaje, mientras la maestra atendía a los niños (as) de primer grado, que aprendían a leer y escribir, de una manera más divertida
Respondemos sobre los siguientes aspectos:
a) ¿Cómo atendían las maestras a los diferentes grados?
b) ¿Cómo favorece esta metodología activa al maestro de uno o varios grados?
c) ¿Según las situaciones del caso, a qué niños (as) les dedicaba más tiempo la maestra? ¿Por qué?
d) ¿Cómo se aseguraban las maestras que todos los niños y niñas estaban aprendiendo?
e) ¿Qué necesita un maestro(a) multigrado para atender con eficacia a varios grados a la vez?
f) ¿A qué conclusión llegó el Docente Capacitador al observar esta Escuela Activa?, ¿qué opinas al respecto?
g) ¿Qué relación encuentro entre la organización de una escuela como ésta y la construcción del Proyecto Educativo Institucional?
En grupo
1. Nos organizamos y elegimos un coordinador, un secretario(a) y un relator(a) para desarrollar un trabajo.
2. Reflexionamos sobre los siguientes aspectos:
a) ¿Cómo planificamos el trabajo para atender a todos los grados al mismo tiempo?
b) ¿Cómo nos damos cuenta que los estudiantes de todos los grados están aprendiendo?
c) ¿Cómo distribuimos el tiempo para dedicarle más atención a los estudiantes que más lo necesitan?
d) ¿Qué materiales utilizamos para que los estudiantes trabajen responsablemente, mientras atendemos a un grado ?
3. Cada compañero(a) lee en voz alta un párrafo del siguiente estudio de caso y los demás, seguimos la lectura en silencio:Una práctica pedagógica para aprender
Un Docente Capacitador del PRONAFCAP visitó una Escuela Activa donde encontró un ambiente muy diferente al de otras escuelas rurales multigrado: los estudiantes de segundo grado estaban organizados en pequeños grupos de trabajo, compartiendo sus opiniones alrededor de un libro que ellos llamaban guía de aprendizaje, mientras la maestra atendía a los niños (as) de primer grado, que aprendían a leer y escribir, de una manera más divertida
En otro lugar del aula, los estudiantes de tercer grado consultaban un tema en la biblioteca, allí cuando uno leía, los demás escuchaban atentos. Las opiniones e ideas eran respetadas por todos(as). Las únicas dos niñas que cursaban el cuarto grado, resolvían unos ejercicios utilizando materiales de la canasta básica de matemática. Ellas mismas, se auto corregían mientras la maestra venía a retroalimentar su trabajo y a registrar sus avances en el control de progreso.
El capacitador solo decía: ¡qué interesante! ¿Cómo hizo esta maestra para formar niños y niñas tan responsables? Pero, al observar otra aula, el ambiente era el mismo: otra maestra orientaba a los cinco estudiantes de sexto grado que también desarrollaban una guía de Comunicación Integral donde estaban aprendiendo a diseñar un plan antes de escribir un texto. Los cuatro niños de quinto grado, estaban en el patio haciendo un experimento de Ciencia y Ambiente, donde se apreciaban sus deseos de saber más sobre el aprovechamiento racional de los recursos naturales; cada cual proponía alternativas creativas y entre todos construían ideas para aplicar en la comunidad. El capacitador estaba tan asombrado que en un momento de descanso de los estudiantes de cuarto grado, les preguntó, ¿y ustedes siempre trabajan así, sin que la maestra les dicte clase? Una de las niñas se sonrió y le dijo:
Ahora las maestras no dictan la clase, porque nosotros hemos aprendido a trabajar en grupo con las guías y realizamos las actividades que allí nos indican. El docente capacitador curioso volvió a preguntar: ¿cómo aprendieron a trabajar solos (as)? -Solos (as) del todo no trabajamos, -respondió otra niña - y explicó que cuando necesitaban la asesoría de su maestra, la llamaban y ella iba a ayudarles. También la maestra registraba sus avances al terminar cada momento, haciendo uso del Control de Progreso y así no se quedaban con dudas. Las niñas (as) de cuarto grado terminaron su descanso y sin que nadie les llamara, siguieron trabajando con la guía.
Un niño muy listo, que dialogaba con otros de diferentes grados, llamó poderosamente la atención al capacitador porque tenía mucho liderazgo en el grupo. Era Percy, quien se encargó de explicarle al especialista que la organización de la escuela ahora es diferente porque se aprende en forma distinta, las maestras dicen que esto se llama trabajo cooperativo, que requiere de una buena organización y yo soy feliz en esta escuela.
Rony escuchó con agrado cuando las maestras le comentaron que cuando mejoraron sus prácticas pedagógicas, fue más fácil lograr que madres y padres de familia, así como la comunidad participen activamente en todas las actividades de la escuela y en las propias aulas. Porque tomaban en cuenta las necesidades, intereses, expectativas y características propias de la comunidad; en forma natural como parte del nuevo proceso de aprendizaje activo. el docente capacitador se quedó pensando que en una escuela organizada de esta manera, puede ser más fácil construir un Proyecto Educativo Institucional de manera participativa.
Todo esto le llenaba de satisfacción. Una escuela en un lugar aislado del pueblo, con dos maestras y seis grados, que reunían a cuarenta y seis estudiantes activos, auto gobernados, aprendiendo con guías que les permiten consultar en la biblioteca, conocer y valorar su entorno e incorporar a su familia al aprendizaje. Además, era nuevo encontrar una escuela donde se aprende a aprender. El capacitador aprendió tanto de los estudiantes de esta escuela, que cuando habló con las maestras, ya sabía cómo funcionaba una Escuela Activa y se propuso que los maestros (as) de su jurisdicción visitaran esa escuela para que se dieran cuenta que es fácil mejorar la educación solo con mejorar las prácticas pedagógicas en la escuela Respondemos sobre los siguientes aspectos:
a) ¿Cómo atendían las maestras a los diferentes grados?
b) ¿Cómo favorece esta metodología activa al maestro de uno o varios grados?
c) ¿Según las situaciones del caso, a qué niños (as) les dedicaba más tiempo la maestra? ¿Por qué?
d) ¿Cómo se aseguraban las maestras que todos los niños y niñas estaban aprendiendo?
e) ¿Qué necesita un maestro(a) multigrado para atender con eficacia a varios grados a la vez?
f) ¿A qué conclusión llegó el Docente Capacitador al observar esta Escuela Activa?, ¿qué opinas al respecto?
g) ¿Qué relación encuentro entre la organización de una escuela como ésta y la construcción del Proyecto Educativo Institucional?
viernes, 14 de septiembre de 2012
Estamos contentos con la escuela de nuestros hijos
Nuestros hijos pasan en la escuela entre 25 y 30 horas semanales. Casi tantas como pasamos nosotros en nuestro trabajo. Los maestros que se encargan durante esas horas de la educación de las personas que más amamos cumplen una labor que, aún siendo su obligación, conviene que sea reconocida. Si estamos contentos con el trabajo realizado por los maestros o por la escuela, animémonos a mostrar ese agradecimiento con la convicción de que el beneficio lo obtendremos todos.
La labor de los maestros y de las escuelas a menudo está infravalorada. Nuestros hijos pasan en su colegio la mayor parte del día. Muchos de ellos se quedan incluso a comer y cuando les recogemos apenas pasarán con nosotros cuatro o cinco horas. Contando que están despiertos entre 12 y 14 horas, es evidente que el tiempo que están en la escuela supera con mucho el tiempo que están en casa. La dedicación de los maestros a nuestros hijos, excepto en casos excepcionales, es mucha. Las horas de preparación de clases, de búsqueda y preparación de material, el tiempo en horario extraescolar dedicado a la corrección de ejercicios, cuadernos y exámenes, los cursos de capacitación durante las vacaciones o en horas nocturnas...
A menudo, muy a menudo, se habla de las largas vacaciones de los maestros, pero poco se habla de las presiones que éstos sufren, de la gran responsabilidad que supone trabajar con personas, de lo difícil que acostumbra a ser tratar con individualidades tan dispares como las que se pueden reunir en una clase con 25, 30 o 35 alumnos... y tampoco hablan mucho los maestros, de lo gratificante que puede llegar a ser su profesión, de lo mucho que se aprende de los niños o del cariño tan enorme que se recibe de cada uno de ellos.
El curso avanza y podemos apreciar cómo nuestro hijo aprende y mejora en la escuela. Nos planteamos de qué forma podríamos agradecer a los maestros y a las buenas escuela, todo el esfuerzo invertido. Y nos planteamos hacerlo porque queremos corresponder a su dedicación. Desde luego que sabemos que es su deber. Son maestros y el desempeño de su profesión conlleva todas las situaciones con las que deben lidiar diariamente. Pero no hay duda de que el agradecimiento hacia las personas que cada día se hacen cargo de la educación de nuestros hijos es bueno. Mostrar una actitud semejante ayudará en gran medida a que las relaciones con los maestros sean mejores. A todos nos gusta que nos reconozcan el trabajo. Y cuanto mejor funcione la tríada niño-hogar-escuela, mejor funcionará la educación de nuestro hijo.
Sugerimos a continuación una serie de ideas que facilitarán a los padres mostrar su agradecimiento hacia el maestro y hacia la escuela. Pretendemos aportar sugerencias asequibles, que huyan del característico regalo comprado e involucren un poco más la creatividad y los sentimientos familiares o grupales.
Puede suceder también que la clase tenga este año un profesor/a de quienes todos los padres estén especialmente satisfechos. De igual modo podemos encontrar alguna fórmula que unifique al grupo y que nos permita hacer llegar un presente de parte de todo el grupo.
Puede suceder también que la clase tenga este año un profesor/a de quienes todos los padres estén especialmente satisfechos. De igual modo podemos encontrar alguna fórmula que unifique al grupo y que nos permita hacer llegar un presente de parte de todo el grupo.
ALGUNAS IDEAS:
- Escribir al buen profesor una carta de agradecimiento, acompañándola con una nota de nuestro hijo/a con un dibujo dedicado a su profesor.
- Regalarle una novela o un libro significativo para nosotros con una dedicatoria alusiva a la buena tarea que realiza cada día.
- Escribir una nota y ponerla en el cuaderno de nuestro hijo para que sea encontrada por el profesor cuando revise las tareas.
- Pedir una entrevista con el maestro para hacerle saber de nuestra satisfacción por su trabajo y por los avances del niño.
- Invitarle a comer o a cenar en casa y hacer de ello un acontecimiento especial en el que nuestro hijo se involucre preparando la mesa, ayudando en la cocina o eligiendo los postres.
- Todos los padres podemos quedar de acuerdo para ofrecerle una cena sorpresa donde poder reconocer explícita y emotivamente todo el esfuerzo dedicado a vuestros hijos.
- Comentar con la Dirección del colegio vuestra satisfacción con dicho profesor o profesores. A todos nos gusta que nuestro esfuerzo sea reconocido por las personas de las que dependemos, por nuestros superiores.
- Casi siempre son los tutores de nuestros hijos los que reciben toda nuestra gratificación, olvidando muchas veces la tarea educativa llevada a cabo por otros profesores como los de inglés, deporte… Es un equipo humano el que educa a nuestro hijo y no solo una persona. Es justo agradecer a todos su esfuerzo aunque el contacto con ellos haya sido menor a lo largo del curso.
- Pensemos que el esfuerzo invertido por los profesores en nuestro hijos es independiente de los resultados académicos obtenidos por ellos. Seamos nobles y apreciemos el trabajo educativo de estos profesionales aunque nuestro hijo haya suspendido las matemáticas o las sociales. Ellos no se limitan a enseñar solo contenidos. Son pedagogos que abarcan mucho más que un currículo, personas humanas que han sido modelos durante un año de valores para nuestros hijos, en algunos casos, un gran elemento de identificación… Sepamos reconocer su labor humana.
- Comprar un libro con hojas en blanco y encabezarlo con una nota de agradecimiento, las firmas de todos los alumnos y un dibujo de su profesor hecho por cada uno. Podría muy bien ser un pequeño diario de aula que recogiera anécdotas o acontecimientos significativos.
- Preparar con los demás padres del aula, una pequeña sorpresa: aportando cada familia muy poco dinero se puede preparar un vale canjeable por alguna compra cuyo costo sea el importe acordado en alguna de las tiendas cercanas.
- Enviar al aula un ramo de flores de parte de todos los padres de los alumnos.
- Hacer llegar a la Dirección una nota felicitando a la escuela por la labor pedagógica y de formación que llevan a cabo.
- Enviar un correo electrónico a la excelente escuela que contenga unas palabras de reconocimiento.
- Las Asociaciones de Padres y Madres de alumnos acostumbran a recibir las quejas de los padres, ¿por qué no podrían también recibir las felicitaciones y hacerlas llegar al/a los maestro/os?
Puede parecer extraño dedicar un artículo a un tema aparentemente tan intrascendente pero, como me enseñó un buen amigo: "De bien nacidos es ser agradecidos". Ser agradecidos es el mejor modo de enseñar a nuestros hijos a serlo. No dejemos que el individualismo imperante nos prive de dar, de ofrecer a otros unas palabras o un gesto amable. Reconocer el trabajo bien hecho, el esfuerzo y la dedicación de los maestros hacia las personas que más amamos no debe ser considerado un tema menor. Ellos trabajarán igual cada día, cumplirán con sus obligaciones y pasarán sus buenos y malos ratos. Eso no va a cambiar porque nosotros tomemos un tiempo para agradecerles su labor, lo que sí va a mejorar es la calidad de nuestras relaciones.
Demasiado a menudo nos cuesta mostrar lo que sentimos hacia otros. Nos parece que somos más vulnerables y procuramos callar para no involucrarnos demasiado, pero pensemos entonces que estaremos perdiendo una magnífica oportunidad de devolver al maestro un poco del mucho amor que él tiene por nuestro hijo.
Cómo organizar el trabajo escolar en casa
El tiempo de estudio personal en casa debe ser planificado con criterios de economía de tiempo y de aprovechamiento eficaz. Conviene administrarlo como un bien limitado y escaso que vale la pena rentabilizar teniendo presentes algunos criterios básicos. Además, como el horario se puede organizar con flexibilidad, vale la pena contar con la opinión de nuestros hijos para dar cabida a sus preferencias.
El tiempo que nuestros hijos dedican en casa al trabajo personal y estudio es un tiempo que se comparte con las horas dedicadas al ocio o a actividades extraescolares afines a los intereses personales. Cuanto más eficazmente aprovechen el tiempo de estudio, más tiempo libre obtendrán. Y esto, aunque pueda parecer lo contrario, es deseable. Necesitan tiempo libre para descansar, para entretenerse en actividades lúdicas o culturales que les atraen, para jugar cuando son pequeños...
Aprendí esta lección, siendo padre novato, cuando una tarde, con lágrimas en los ojos, mi hijo se negaba a ir a cenar aportando una razón que por su propio peso se hundió en mi corazón: "...es que hoy no he podido jugar aún..." Era en su segundo grado de primaria.
Tiempo para trabajar y tiempo para disfrutar de la vida y de la compañía de los demás.
- Es importante que desde el principio de año quede establecido un horario de trabajo explícito que determine la hora de inicio y el tiempo de referencia que se dedicará al trabajo. Este tiempo no debería ser en ningún caso inferior al tiempo predeterminado. Si algún día las tareas se acaban antes de tiempo, debería establecerse la costumbre de dedicarlo a la lectura recreativa o de repaso con el fin de evitar que, por acabar rápido su tarea, realice ésta de manera descuidada. Al convertir estas circunstancias en costumbre, desarrollaremos en nuestros hijos algunos hábitos que, si se inician en los primeros años, quedarán muy arraigados y facilitarán su esfuerzo para el estudio.
- Pero, si por un lado intentaremos que haga su trabajo bien hecho, también intentaremos que no dedique a éste más tiempo del necesario. Por ello será un reto constante acabar la tarea en el tiempo de referencia preestablecido. En alguna ocasión, si se produce un desfase notable entre las referencias propuestas y la realidad de tiempo que usa nuestro hijo, vale la pena explicarlo a su profesor-tutor para valorar si dicho desfase es fruto de sus limitaciones o excelencias o de errores de planificación del profesor.
- Aunque puede variar en función de la jornada escolar de los niños, el tiempo de referencia que podemos considerar como razonable en función de la edad, durante los cinco días hábiles de la semana, puede ser:
- Educación primaria (hasta los 12 años). El tiempo debería oscilar entre una media hora diaria en el primer año y una hora y cuarto en el último grado.
- Educación secundaria (entre los 12 y 16 años). El tiempo oscilaría entre una hora y media en el primer año y dos horas en el último.
- Durante el fin de semana puede usarse algún tiempo como comodín para acabar algunas tareas. Puede ser útil como elemento compensador de las dificultades que pueda encontrar nuestro hijo. Así, si su capacidad para el estudio es discreta y él está dispuesto a colaborar, puede conseguir alcanzar un nivel escolar más óptimo a base de dedicar un poco más de tiempo.
- El horario de estudio de cada día conviene establecerlo de común acuerdo con nuestros hijos y muy especialmente si son adolescentes. Para decidirlo consideraremos, además del tiempo de referencia según su edad, las siguientes circunstancias:
- Las horas ocupadas por actividades habituales sujetas a horario, como pueden ser el horario escolar, las horas de comidas y cenas y la participación en actividades recreativas o de formación extraescolar.
- La alternancia de tiempos de trabajo y de descanso, de manera que el rendimiento del tiempo de estudio sea óptimo. Hay que evitar, por ejemplo, que haga sus deberes inmediatamente después de llegar del colegio. Vale la pena que descanse un rato.
- La alternancia de tiempos de trabajo y de descanso, de manera que el rendimiento del tiempo de estudio sea óptimo. Hay que evitar, por ejemplo, que haga sus deberes inmediatamente después de llegar del colegio. Vale la pena que descanse un rato.
- Que se distribuya a lo largo de todos los días de la semana para evitar acumular mucho tiempo en algún día, lo cual produciría seguramente una disminución del rendimiento.
- Evitar en lo posible que sea inmediatamente después de las comidas por la somnolencia que puede producir la digestión.
- El horario establecido debe marcar una pauta lo suficientemente estable como para ser determinante en la creación de hábitos pero, a la vez, lo suficientemente flexible como para que permita a nuestros hijos acomodarse a diferentes contingencias que pueden presentarse a lo largo de las semanas. En todo caso, debería ser más estable al principio y más flexible cuando el hábito de trabajo haya quedado establecido de una manera evidente.
Finalmente vale la pena establecer algunas costumbres sobre cómo distribuir el trabajo durante el tiempo de estudio. Son estrategias puntuales que pueden hacer más rentable el tiempo dedicado al estudio:
- Antes de empezar, dedicar unos minutos, pocos, a decidir el orden en que se harán las diferentes actividades de trabajo o estudio si las hubiere.
- Hacia la mitad del tiempo dedicado al trabajo, hacer una pausa de no más de cinco minutos para relajarse. Puede, por ejemplo, ir al lavabo, escuchar una canción, dar una vuelta por la casa, etc.
- Si ha de hacer más de una actividad, empezar dedicando unos minutos a la que resulte menos penosa, seguir con la que requiera más concentración y esfuerzo y dejar para el final, si las hubiere, otras que no necesiten mucha concentración.
- No aplazar las tareas hasta el límite del plazo de tiempo disponible para su finalización. Más bien distribuirlas según su dificultad a lo largo de los días y con la idea de hacerlas cuanto antes. Sigue siendo válida la frase popular "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".
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